¿PST, OST o base de Exchange? Identifica qué se dañó
Antes de reparar nada, hay que saber exactamente qué archivo está dañado, porque cada uno se trata de forma distinta y confundirlos cuesta caro. Hay tres protagonistas. El PST (Personal Storage Table) es el archivo de correo local de Outlook: archivos, cuentas POP, copias que guardas en tu equipo. El OST (Offline Storage Table) es una copia en caché de un buzón que en realidad vive en un servidor Exchange o en Microsoft 365: lo que ves sin conexión. Y la base de datos de Exchange (el archivo .edb) es el almacén del lado del servidor, donde residen de verdad todos los buzones de la organización. Los síntomas se parecen —Outlook no abre, da error de archivo dañado, faltan carpetas o el correo no fluye—, pero la solución cambia por completo según dónde esté el problema. Identificar el archivo es, entonces, el primer paso y el más importante: define todo lo que viene después. Un error común es tratar los tres como el mismo problema y aplicar la herramienta equivocada, que muchas veces empeora el daño.
Reparar un PST dañado con scanpst
Si el daño está en un PST, tienes a mano una herramienta oficial y gratuita: scanpst.exe, la «reparación de la bandeja de entrada» que viene incluida en todas las versiones de Outlook. Es la primera línea de defensa y resuelve la mayoría de las corrupciones leves, recuperando correos, contactos y demás elementos. Pero hay una advertencia que no se puede ignorar: scanpst modifica el archivo original. Por eso, la regla número uno es hacer una copia del PST antes de ejecutarla y trabajar sobre la copia. ¿Por qué tanta insistencia? Porque si scanpst se bloquea a mitad de la reparación, vuelve a modificar el archivo ya dañado y puede dejarlo en un estado del que ninguna otra herramienta logre rescatarlo. Ejecuta la utilidad sobre la copia, y repítela: a veces hacen falta varias pasadas para que limpie todos los errores. Si tras eso scanpst informa de que el archivo está «gravemente dañado», ha llegado a su límite, y toca una herramienta dedicada o un especialista.
¿Y si es un OST? No lo repares, resincroniza
Aquí está el malentendido que más tiempo hace perder. Mucha gente intenta «reparar» un OST con las mismas herramientas que un PST, y casi nunca es lo correcto. Recuerda lo que es un OST: una simple copia en caché de un buzón cuyo original, completo y actualizado, está a salvo en el servidor de Exchange o de Microsoft 365. Si esa copia local se corrompe, no tiene sentido pelearse por repararla, porque el servidor tiene la versión buena. Lo correcto y lo más rápido es eliminar el OST dañado y dejar que Outlook lo reconstruya y vuelva a sincronizarlo desde el servidor, generando un OST nuevo y sano. El único escenario en el que de verdad necesitas recuperar el contenido de un OST es cuando los datos del lado servidor ya no existen —el buzón se borró, la base se perdió—, y ahí sí entran en juego herramientas especializadas que convierten un OST en un PST utilizable. Salvo ese caso, resincronizar gana siempre.
Recuperar la base de datos de Exchange (.edb)
Cuando el daño está en el servidor, en la propia base .edb, el asunto es más serio y el orden de los pasos importa mucho. La vía segura y preferida no es reparar, sino restaurar desde el respaldo y reproducir los registros de transacciones —la llamada recuperación suave con eseutil—, que reconstruye el estado consistente de la base sin destruir nada. Solo si eso no es posible se recurre a la reparación dura, eseutil /p, y conviene entender por qué es el último recurso: repara a costa de eliminar la corrupción reemplazando los datos dañados con espacio en blanco, es decir, con pérdida de información, y por eso Microsoft muestra una advertencia antes de ejecutarla. Tras la reparación dura se desfragmenta la base y se pasa isinteg para corregir la corrupción lógica, repitiendo hasta que no queden errores, y solo entonces se monta. Como con cualquier base de datos, el principio es el mismo que vimos al hablar de una base de datos de contabilidad dañada o de un SQL Server en estado SUSPECT: copiar antes, reparar sobre la copia y verificar al final.
¿Cuándo es trabajo de laboratorio?
Las herramientas integradas resuelven mucho, pero tienen un techo claro. Conviene acudir a un especialista cuando el daño es grave y scanpst o eseutil no lo resuelven; cuando faltan los registros de transacciones y eseutil no puede reconstruir la base —un caso frecuente que el cliente descubre tarde—; cuando hubo un apagado sucio del servidor que dejó la base inconsistente, o cuando ambas copias de un grupo de disponibilidad quedaron dañadas. Y, por encima de todo, cuando el disco o el RAID que aloja el correo está fallando: ahí el problema deja de ser de software y forzar el sistema solo lo empeora; lo correcto es clonar primero el soporte y trabajar la recuperación sobre la imagen, exactamente como en cualquier recuperación de disco duro con daño físico. Un laboratorio puede, además, extraer buzones de una base que ni eseutil logra montar y exportarlos a PST o a un servidor activo.
El correo se recupera con método, no con prisa
La pérdida de correo asusta porque paraliza la comunicación de una empresa, pero la mayoría de los casos tienen salida si se actúa con orden: identificar el archivo, copiarlo, usar la herramienta adecuada para cada tipo y verificar el resultado. Lo que rara vez se perdona es la prisa: lanzar una reparación dura sobre la única base, o pelearse con un OST en vez de resincronizarlo. En Data Recovery Panama recuperamos buzones y bases de Exchange, archivos PST y OST, trabajando siempre sobre copias y entregando el correo en un formato utilizable. Y como la mejor recuperación es la que no hace falta, ayudamos a montar un respaldo de Microsoft 365 que convierte un susto de correo en una anécdota. Porque el laboratorio que recupera también protege.
Preguntas frecuentes
Con scanpst.exe, la herramienta de reparación de la bandeja de entrada incluida en Outlook. Antes de ejecutarla, haz una copia del archivo PST, porque scanpst modifica el original y, si se bloquea a mitad, puede dejarlo irrecuperable para otras herramientas. Ejecútala sobre la copia, repitiendo si hace falta. Si el daño es grave, scanpst falla y necesitarás una herramienta dedicada o un especialista.
Normalmente no. Un OST es solo una copia en caché de tu buzón de Exchange o Microsoft 365, cuyo original vive en el servidor. Lo correcto suele ser eliminar el OST dañado y dejar que Outlook lo reconstruya y vuelva a sincronizarlo desde el servidor. Solo tiene sentido recuperar un OST si los datos del lado servidor ya no existen.
La vía segura es restaurar desde el respaldo y reproducir los registros de transacciones (recuperación suave con eseutil). La reparación dura, eseutil /p, es el último recurso: elimina la corrupción reemplazando los datos dañados con espacio en blanco, es decir, con pérdida de datos, y va seguida de una desfragmentación y una verificación con isinteg. Siempre se trabaja sobre una copia.
Porque las herramientas de reparación modifican el archivo original. Si scanpst o eseutil se interrumpen o empeoran el daño, sin una copia te quedas sin nada y sin posibilidad de que otra herramienta lo intente. Trabajar siempre sobre una copia, y nunca sobre el único ejemplar, es la regla de oro de cualquier reparación de correo.
Cuando el daño es grave y scanpst o eseutil no lo resuelven, cuando faltan los registros de transacciones y eseutil no puede reconstruir la base, cuando hubo un apagado sucio del servidor con la base inconsistente, o cuando el disco o RAID que aloja el correo está fallando. En ese último caso hay que clonar primero el soporte y trabajar sobre la imagen.